Definitivamente siendo más vigente que nunca la frase que profesa: “la experiencia no es accidente”, Atlético de Madrid sacando a relucir la casta para encarar grandes citas del balompié del viejo continente, desde la llegada de Diego Pablo Simeone al banquillo del conjunto mención, se convirtió en este miércoles en nuevo y viejo monarca a la vez de la rebautizada ‘Europa League’, bajo cuyo formato renovado en la edición 2.009 / 2.010 iguala la línea del Sevilla en el rubro de máximos ganadores del magno evento internacional.

Al inicio de la final, pautada para disputarse en la cancha del ‘Parc Olympique Lyonnais’ (‘Groupama Stadium bajo denominación comercial), se observaba cierta paridad entre el equipo “colchonero” y los elementos del Olympique de Marsella en la búsqueda de abrir el marcador, que por esas cosas propias del fútbol, debido a una equivocación de la zaga francesa para intentar hilvanar una jugada desde área propia, dejó servido el balón para el aprovechamiento del principal delantero del conjunto español, Antoine Griezmann, quien abriendo la cuenta en el minuto 21 de la etapa inicial puso en la ruta de la consagración a los pupilos del entrenador argentino, confinado a ver el partido desde uno de los palcos del recinto.

Más allá de culminar el primer tiempo con victoria parcial por la mínima a favor del Atlético de Madrid, que aún mantenía en pelea a los de la Riviera Azul, el segundo tanto rubricado por Antoine, en el pasaje 49′, literalmente liquidó el trámite de la definición, que cayendo en cierto letargo por la incapacidad de los derrotados para recortar distancias en el score, en el desenlace del compromiso hubo último instante de emoción con la anotación conseguida por el capitán ‘blanquirojo’, Gabi (89′), quien vulnerando la resistencia del mundialista arquero: Steve Mandanda, dio forma a la goleada propinada con la tarjeta: 3-0 para alzar el tercer trofeo de la competición remozada en el cierre de la década anterior.

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